
"Hoy hay un Estado colonial que se va y un Estado plurinacional que llega", proclamó Morales ante miles de seguidores, en un discurso tras el ritual en el que el presidente de etnia aimara recibió los bastones de mando de los pueblos originarios.
A las puertas del templo de Kalasasaya de Tiwanaku, Morales sostuvo que el Estado colonial permitió "el saqueo permanente de los recursos naturales de esta noble tierra" y discriminó a los pueblos indígenas al tratarlos como "salvajes" y "animales".
El gobernante sostuvo que los "originarios milenarios" son millones y pobres y los "originarios contemporáneos" pocos y ricos, pero todos tienen sus derechos garantizados en el nuevo Estado.
En su discurso, también dijo que el proceso iniciado por su Gobierno es "sin retorno e irreversible", porque "los pueblos han decidido dignificarse y liberarse del imperialismo norteamericano".
El gobernante boliviano jurará mañana en el Congreso para su segundo mandato, para el período 2010-2015, en un acto donde se espera la llegada del heredero de la Corona española, el príncipe Felipe de Borbón, y de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa; y de Chile, Michelle Bachelet.

